Incidencia del agua en la rentabilidad del tambo
DARAGUA SRL
Lic. Ignacio Garciarena
Socio Gerente
pmartinezgil@daragua.com.ar
La función del agua en nuestro negocio es esencial. De hecho nuestro principal producto final, la leche fluida contiene más del 80% de agua.
No solo está presente en el producto final sino que cumple un sinnúmero de funciones en el proceso productivo, esto es en el propio organismo de la vaca.
- Funciona como solvente a nivel celular
- Ayuda al transporte de nutrientes y residuos
- Interviene en la regulación de la temperatura corporal
- Actúa como lubricante (articulaciones, órganos)
- Fundamental en el sistema excretor (bosta, orina)
- Participa en el metabolismo de desarrollo muscular
- Es el principal contenido de la secreción láctea (leche)
Para tener en cuenta.
- El bovino no almacena agua. Permanentemente pierde agua y debe reponerla.
- Un bovino sobrevive 60 días sin alimento, pero no más de 7 días sin agua.
- Pérdidas de agua de 10 al 14% del peso vivo, llevan a la muerte por deshidratación.
La producción (leche, carne) es muy vulnerable y
sensible al balance hídrico del organismo
La realidad indica que hoy por hoy en la inmensa mayoría de los tambos el acceso de las vacas al agua dista de ser la ideal. Algunos nutricionistas incluso han diagnosticado deshidratación en rodeos de alta producción.
En la mayoría de los casos, los planteos de ganadería intensiva se instalaron en campos apotrerados hace 80 o 100 años. Mucho se ha avanzado en el aprovechamiento del campo con los eléctricos, pero poco o nada se hizo para adaptar la provisión de agua para bebida.
En rodeos de alta producción se siguen utilizando la misma estructura que tenían esos campos dedicados a cría “extensiva”. Es comprensible entonces que el animal no logre obtener el máximo potencial de producción.
Es oportuno comparar entonces la incidencia del agua en dos procesos de producción de alimentos tan distintos como aparentemente son la producción agrícola y el tambo.
Mientras que todos aceptamos hace mucho tiempo que una agricultura bajo riego es mas eficiente que la agricultura en secano, nos cuesta identificar esta diferencia en la producción animal.
Un cultivo que no posee restricción alguna de su elemento más necesario, el agua, expresará su máximo potencial de rendimiento, y en promedio siempre rendirá más que un cultivo con restricción hídrica.
Lo mismo sucede en la producción láctea, la vaca que por alguna razón tiene restringido el acceso al agua, no logrará los rendimientos de aquel individuo que permanentemente tiene acceso libre al agua.
Esta diferencia de producción entre vacas con acceso restringido y vacas con acceso libre al agua, es algo que no había sido medido y que si bien se estimaba la existencia de diferencias, nunca había sido cuantificado aún.
Esto nos llevó a realizar unos ensayos comparativos de producción entre un rodeo de agua en la parcela y otro rodeo testigo. Estos ensayos se realizaron en la Escuela Inchausti, institución de educación aerotécnica dependiente de Universidad Nacional de La Plata. La cátedra de producción animal de la Facultad de Veterinaria de dicha Universidad llevó adelante los trabajos. Esta iniciativa fue apoyada además por INTA, CREA y la Sociedad Rural de 25 de Mayo.
Los resultados al cabo de 30 días indicaron que hubo una diferencia de 1,2 lts/vaca/día a favor del rodeo con agua en la parcela. Esto representó un diferencial del 5%.
En la primavera siguiente se repitió el ensayo. En esta oportunidad el diferencial fue del 6%.
¿Qué fenómeno explica este resultado?. Evidentemente tiene relación al comportamiento del animal. Creemos que la respuesta la encontramos en el instinto gregario que el bovino aún posee.
A pesar de su domesticación, el bovino aún conserva el instinto gregario (se mueve en grupos), comportamiento propio de los herbívoros frente a las posibles agresiones de depredadores. El individuo, por instinto, no se separe del grupo, por lo que los traslados a una aguada lejana siempre se realizan en conjunto. Las consecuencias de esto pueden adivinarse, una vaca sedienta espera a que sus compañeras se pongan en marcha hacia la bebida. Cuando llega el rodeo a la aguada se provocan amontonamientos indeseables, requiriendo instalaciones muy grandes para abastecer a todos los animales, por consiguiente muchas vacas no toman la cantidad de agua que deberían, en tiempo y forma.
Muchas veces el bajo consumo de agua pasa desapercibido por el tambero, quien atribuye la merma de la producción de leche a otros factores ajemos a la cantidad o calidad del agua de bebida,…“la restricción del consumo de agua en vacas lecheras tiene un impacto negativo directo en la lactación” (Pinheiro Machado, 1998).
Llevando el agua al lugar de pastoreo influimos en su comportamiento, evitando que el animal tenga que trasladarse hasta una aguada alejada, permitiéndoles tomar toda el agua que necesita y sin apuros.
Existen básicamente dos formas de conducir el agua hacia las parcelas, por gravedad, o bien presurizando el sistema artificialmente mediante una bomba eléctrica.
Los sistemas por gravedad tienen la ventaja de no depender de la electricidad, pero su instalación suele ser más cara por tener que utilizar tubería de mayor diámetro, y su rendimiento no siempre es el óptimo, sobre todo en épocas del año de alta demanda (verano).
Los sistemas presurizados, en cambio, permiten llegar con el caudal deseado y tan lejos del punto de origen como se requiera, permitiéndonos además utilizar diámetros de tubería menores, abaratando la inversión inicial. Si bien requieren de electricidad, esto no suele ser un problema en el caso de los tambos.
La distribución de las eyecciones también es una ventaja, pero de difícil cuantificación. “La práctica de incorporación de la aguada en cada parcela de pastoreo, reduce las pérdidas de nutrientes hacia sectores improductivos, al asegurarse una mayor permanencia de los animales en los sectores bajo pastoreo, y facilitar una mejor distribución de las heces.” (Martín Díaz Zorita – Miriam Barraco. 2002. INTA Gral. Villegas).
Al disponer de agua en las parcelas, permite manejar más de un rodeo en el mismo potrero, ya que los tiempos de utilización de los callejones de acceso dejan de ser una limitante. Esto nos permite, por ejemplo, manejar el rodeo de vacas secas en las mismas pasturas donde come el rodeo en ordeñe, mejorando el estado corporal de las primeras al momento del parto.
Otro beneficio de difícil mensura, pero de innegable ventaja es la mejor limpieza y sanidad de ubre de una vaca que se hecha en la parcela, sobre el pasto, y no sobre la tierra pelada próxima a las aguadas convencionales. Esto trae aparejado un menor trabajo de limpieza de ubre en la fosa, y menores probabilidades de contraer enfermedades de ubre.
“Si es importante que la hacienda coma tranquila, lo es mucho mas que beba quieta y con toda calma. Nada perjudica mas el engorde que el no dejar al ganado beber con sosiego”. José Henández en 1882. Instrucción al Estanciero.
Es importante que empecemos a pensar en el agua como el nutriente más importante de la dieta de nuestros animales, y como tal, tratemos de suministrarlo sin condicionantes. Las vacas lo agradecen y lo expresan produciendo más.